Loma de Santa Anna es un proyecto agro-cultural dedicado a preservar y promover la tradición del mezcal a través del arte y el plantío de hijuelos de agave.

sobre el lugar

Fotografía: Daniel Molina

Tlacolula de Matamoros es un municipio reconocido por su dinámica social y comercial; su diversidad étnica e histórica hace juego con la variedad en habientes naturales. No es alarde que en la voz náhuatl “Tlacolula” se entienda como “lugar de la abundancia”.  Sin embargo, los pedregales que rodean la planicie del municipio no gozan de la fertilidad de los valles, pues son resultado de la actividad volcánica de hace milenios.

Ese era el caso de la Loma de Santa Anna, un territorio rocoso que hasta la Revolución Mexicana no se le había dado otro uso que para esconder un tesoro robado a la diligencia del ejército. Justo en esa época Jorge Chagoya Llaguno, principal productor de la región y propietario de la Loma de Santa Anna, se enroló con un grupo de alzados y no se supo más de él. En 1920, Ernesto Chagoya Llaguno,hijo de Jorge Chagoya, recuperó los pedregales

de la Loma de Santa Anna, no para enterrar un tesoro escondido, sino para trabajarlos con el maguey. Esta tarea que parecía imposible rindió frutos gracias a la curiosidad de Ernesto que viajó a Puebla, Michoacán y Guerrero en orden a encontrar alguna técnica de cultivo que permitiría, no sólo reforestar la Loma de Santa Anna, si implementar una tecnología para la reproducción constante del maguey.

Proyectos recientes

Mauricio Cervantes, el Estudio Xaquixe y Tradición Chagoya se unen para montar una instalación dentro de la Loma de Santa Anna: Agave y las Ninfas.

Esta instalación se pensó como una ofrenda a la tierra, reinterpretando la leyenda de Mayahuel, quien amamanta a los 400 conejos, y representa las 400 voces del agave. Esta deida encarna la fertilidad de la tierra y su ícono representativo es el maguey.

Por otra parte, los nenúfares, usados por los sacerdotes mayas para contactar a los seres del inframundo, fueron dispuestos en vasijas y bañeras, mismas que interactuaban con distintas especies de agaves, respetando su ubicación en la tierra.

De esta forma se ha agradecido a los espíritus de la tierra por el fruto que nos proporcionan, trabajando de manera simbólica y simbiótica con el agave.

 

Imágenes para mosaico @ Expendio Tradición / Foto y diseño:Daniel Molina. Arte insitu: Mauricio Cervantes y Estudio Xaquixe.

Video: Gerardo Audiffred

CAJA EDICIÓN ESPECIAL

Este proyecto incluye un grabado de 24x70cm hecho a tres manos por los artistas Rubén Ojeda, Santiago Rojo y Marco Velasco, el cual va acompañado de una botella de nuestra línea de Mezcal Donají, una caja de regalo, el certificado de la obra, la descripción del proyecto y las semblanzas de los participantes.